24 de enero de 2011

¿Las guías telefónicas aún cumplen su función?


Cada inicio de año pasa por el barrio un grupo de personeros de la Cruz Roja, entregan una nueva guía telefónica, y se llevan una o varias viejas que hay por ahí amontonadas. Es lo normal, pero, ¿Es necesario tener en casa una guía telefónica? 


Debo confesar que en mis años de colegio, a falta de internet, de la sección turística tomaba recortes para hacer tareas, e incluso una vez forré unos librillos de contabilidad con páginas amarillas. Pero aparte de eso, nunca se les ha dado mayor uso en mi hogar. 

Pareciera como si le quisiéramos dar la espalda a la tecnología continuando con tal desperdicio de papel. Desde hace ya varios años tenemos la ventaja de consultar rápidamente cualquier número con sólo una llamada, por otro lado contamos con la celestial ayuda de internet, donde la información va y viene, y donde en cuestión de segundos se tiene un número de teléfono a mano, obteniendo así que la utilización de las páginas amarillas y residenciales se encuentre prácticamente en último lugar como medio de consulta.   

Por otro lado usar dichas guías para encontrar el teléfono de una persona particular no es para nada práctico. La cantidad de números residenciales privados que no aparecen en dicha lista es bastante grande, eso sin tomar en consideración que la línea telefónica de una casa donde pueden abitar varias personas, está a nombre de una sola de ellas, lo que dificulta más la búsqueda de alguien en particular mediante la guía.     

No sé cuál será la inversión para hacer llegar casi a todo hogar semejante cantidad de guías, lo cual lo hace a uno pensar en el porqué de ésta acción. 

La razón parece clara. Como cualquier empresa, supongo que el ICE debe obtener algo de ganancia por toda la publicidad en dichas guías. Muestra de eso es que una empresa privada también ha producido sus propias guías telefónicas. Pero es ahí donde las empresas deberían meditar si las páginas amarillas continúan siendo una buena herramienta publicitaria. 

La verdad considero que se debería innovar en ese sentido pues dicho servicio, si bien de manera directa no representa un gasto para uno como consumidor, no parece tan útil y necesario como antes. De mi parte las seguiré amontonando, así al menos colaboro con el programa de reciclaje del barrio. 

16 de enero de 2011

Música nacional, ¿Quién dice que aquí no hay talento?

Como buenos ticos más o menos viejos, la mayoría debemos aun recordar aquellos videos musicales de décadas pasadas, específicamente en los 80, y que parecieron marcar la "época dorada" de la música y producción audiovisual en Costa Rica. 


Aún recuerdo cuando era pequeño, allá a inicios de los 90, y en Musicales del 13, programa que me parece todavía existe, me sentaba a ver con mi familia los últimos chispazos de tal movimiento ya en descenso para esos días. Los 80 si mal no estoy, fue la década de los videos nacionales. Por ahí tenemos canciones como "Menta Menta" "A comer mamey" "El pipiribao" y una de mis favoritas, "Qué vas a hacer ésta noche", las cuales entre otras sin duda marcaron un época difícil de reemplazar para muchos costarricenses, más que todo por sentimiento eso sí. 




Y entonces.... ¿Qué pasó luego de los 80? ¿Qué ha sido de la producción audiovisual hasta ahora en Costa Rica? 

Pues hace unos cuantos años me hubiera limitado a decir que en Costa Rica había dos formas de hace un video musical: 1) Tener los recursos suficientes para producir por cuenta propia, arriesgándose a caer muchas veces en videos casi caseros y de calidad "insuficiente",  ó, 2) Ser un un cantante o agrupación de Charanga genérica, de los que se presentan en programas de concursos.   

Parecía cruda la realidad hasta que, desde hace un tiempo, en nuestro país hubo gente que quiso tirarse al agua y correr con el riesgo de creer en lo nacional. Y así se comenzó a tomarse en serio esto de la música y la producción. Hoy en día se puede encontrar muy buenos videos, tantos que no voy a publicarlos todos porque se me hace eterno éste post, pero que sin duda, le están dando un vuelco a la producción nacional.  

La calidad siempre ha existido, las ganas de apoyarla es l0 que parece ha escaseado. Con el permiso de todos, publico algunos de los videos que me han parecido dignos no sólo de deleitar al público tico, sino de sobrepasar fronteras. 

Shell. Cómo Quisiera. Ambientado en Limón. En mi opinión de lo mejor que ha venido del Caribe, o debería decir que ha salido del Caribe porque yo vivo acá jeje.    

Gandhi. Estréllame. Sin duda lo mejor hasta ahora de ésta banda. Tanto el video como la canción me sorprendieron la primera vez que lo vi. 

Las Robertas. V for you. Debo decir que no conocía la banda, pero me pareció fascinante que en Costa Rica nos abramos a géneros nuevos, y también que haya los canales para darlos a conocer. Me gustó mucho la canción, y el doble la propuesta tan atrevida para un público "tradicional" como el tico. Por cierto, felicidades a Marysela Zamora! 

  
 Evolución. Voy por ella. No es el primer videoclip de Evolución, pero sin duda uno de los que más me han gustado. Aunque mucho se dijera que con esta canción Evolución diera un paso hacia la música comercial, pues toda banda "evoluciona". 

PatiñoQuintana. No es tan Fácil. La verdad me dio un no sé que, como cuando estaba en el cole jeje. De ahora en adelante no se puede esperar menos de ellos. 

Tango India. Azul. Ya casi un clásico de la música nacional. Esta pieza sí marcó mis tiempos de colegio. Excelente historia. 

Luna Di Vietro. Vórtice. Creo pocos recuerdan ésta canción. Muy buena, lástima que no hay más de ellos. Creo. 


  424. No Quiero Hablar. Excelente video, no más de lo mismo como decían por ahí. 

 Balerom. Creo en el Amor.  La canción me gusta mucho, la letra, el video, Kathryn... jaja muy bueno. 

El Parque. Cuántas Noches. Creo que no necesitaba presentación. De lo mejor que se he hecho en Costa Rica. A lo "Old School" como dirían un amigo. 


Percance. dónde Iré a Parar. Una propuesta refrescante, no tan "ska a lo tico" para ser "underground", no tan pop-rock para parecer algo más del montón. 

Mal País. Efecto Mariposa. Excelente propuesta. De los mejores trabajos vistos por acá. 

Bueno, ya no publico más porque me llevo toda la tarde y esto va a quedar lerdísimo, aunque desearía postear aun más videos, de los bueno que se viene haciendo en Costa Rica. Esperemos siga así, por el bien de la música nacional.  


Cumplida la promesa. Saludos! 

15 de enero de 2011

De tarjertas de crédito, demonios, y demás sucesos.

Una pequeña historia. Creo que muchos nos podemos ver identificados jeje.


Hola soy Sebastian, Sebastian Cashback, y soy una tarjeta de crédito. O al menos así me dicen. 


No he conodido mucho a mis padres. Sólo sé que mi madre es una máquina que pasa tooodo el día trabajando sin parar y casi no tuve tiempo para conocerla mientras estuve en la fábrica. Por otro lado mi padre es muy importante, muchas personas trabajan para él, además muchos lo buscan cuando necesitan algún favor. Mi papá es muy bueno porque a todos siempre, o casi siempre, le resuelve su necesidad, sin antes claro, pedirle algún otro favorcillo a cambio. Al parecer en muchos  lugares es conocido y lo aprecian, porque hasta lo llaman por sobrenombres bonitos y lo mencionan en mis primos los billetes! Él se llama don Banco, pero en algunos lugares lo conocen como central, o de la república, o cosas así.


Pero la mayoría de mi vida he vivido más bien con mi dueño, o más bien "tarjeta habiente" como dice en mi acta de nacimiento. Él se llama Carlos.


A veces me confunden con una chavala llamada cédula, o un tal carnet de socio, pero eso no me molesta. Lo que realmente me molesta es cuando me confunden con una de esas tarjetas de débito. A mí personalmente me caen mal porque cuando yo llegué a vivir acá, sólo a ellas las llevaban a pasear y a mí me dejaban guardado en la casa. Pero a Carlos hace un tiempo le dejaron también de caer bien, porque parece que últimamente para nada le sirven. Ahora soy yo a quien siempre porta, y a ellas las ha dejado por allá, guardadas en un cajón.


Con Carlos he conocido muchos lugares interesantes. Hemos ido al estadio a ver jugar a su equipo, a la playa, al concierto de... creo que de los alumínicos... los metálicos... a no no no! Ya recuerdo, ¡De Metallica!


Y es que de música yo no conozco mucho. A veces Carlos bromea y dice que él me dio mi nombre Sebastián. Hizo un juego raro de palabras, y como mi apellido es Cashback, llegó a la conclusión que si me llamaba Sebastián Cashback, me llamaría parecido a otro de sus artistas favoritos, Johann Sebastian Bach.


Y es que últimamente lo he escuchado diciendo que en algo nos parecemos ese tal Bach y yo. Algo ha dicho que ese señor mediante su música sacaba de sí sus, temores, sus demonios, pero yo, mediante unos tales intereses, he empezado más bien a llamar a los demonios según él. No sé si seran los mismos.


Porque es que todos los días lo llaman esos demonios. Por teléfono claro, en esos tiempos de Bach talvez le mandaban pergaminos.


Últimamente Carlos no sale de la casa, y mucho menos me ha llevado a ningún lugar como lo hacía antes. Las última ocasiones que salimos, fueron idas al supermercado de la esquina a comprar cigarros, porque Carlos ahora fuma como nunca antes.


De hecho no hemos vuelto a pasear en su automóvil porque al parecer tuvo que venderlo.


De un tiempo para acá Carlos dejó de contestar el teléfono porque los demonios no lo dejaban en paz, eso hasta que un día no pagó más el teléfono y nadie ya lo pudo llamar.


Un día de estos a Carlos le llegó una carta, al parecer también de esos demonios, hasta le escriben esos condenados. Temo que sí los he hecho aparecer.


Luego de vivir tanto rato en el cajón, he empezado a congeniar con mis antes enemigas, las tarjetas de débito, y me han dicho que las de crédito, como yo, no vivimos mucho. Dicen que Carlos tuvo otra hace algún tiempo, y que una tarde de desesperación y llamadas telefónicas la partió a la mitad con una tijera.


Todos estos acontecimientos me han hecho reflexionar sobre mi vida, tan corta según parece. He visto esa tijera sobre la mesa, pero hoy no veo más que un papel extraño. No sé qué pasará, pero Carlos hace días he notado a Carlos distinto, y parece que ese tal documentillo se llama "pasaporte".


Habrá que ver para qué sirve ese papelillo, pero para mientras no me queda más que esperar que me asignen otro dueño a ver si me cambia de nombre, porque Carlos ya hace días no aparece por acá. Creo que se lo llevaron esos bichos.



mientras puedan xD

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