19 de junio de 2010

Aunque te lastimes en el intento


Vive la vida
como si fueras la hoja que lleva el viento
no controles tu movimiento
ni apresures a cerrar las heridas

lánzate al aire
como si no existiera salida
disfruta el vacío del momento
no pienses en la caída
pues solo valdrá lo que hayas vivido

desafía tus instintos
como un lobo en busca de presa
corre los campos sin cobardía
no dejes tus sueños al destino
aunque te lastimes en el intento

sonríele a la mañana
a la vida en forma de luz y sustento
deja tu ropa donde ya no sea necesaria
y dale desnudo tu pecho
a lo que en otro tiempo
serían ilusiones muertas
antes del nacimiento

sonríele por siempre al futuro
pues no te conviene agradarle sólo a medias
lanza muy lejos el sabor a tragedias
y espera listo a que nazca el mañana
al venidero imparable futuro
que ha de ser lo único incierto

14 de junio de 2010

El colmo de un tío rockero: Un cantante llamado Toledo


Qué puedo decir? Me encanta casi de todo tipo de música. Desde Jose Luis Perales hasta Slayer. Pero sobre todos los géneros y artistas, lo que me desvela es el trash metal, me mata desde que tengo como 9 años.

Y es curioso porque crecí en una familia donde mis padres escuchaban a Jaramillo (pero no les gusta decir que cuando jóvenes escuchaban los Creedence), y mis hermanos mayores escuchaban el reggae jamaiquino de inicios de los 90.

Hace unos años mi casa era una completa ensalada musical. Mi mamá con sinfonola, mi hermano con Buju Banton a todo volumen, y mi hermana enamorada de Ricky Martin (ja ja todavía no se había dado cuenta). Yo por otro lado empezaba a escuchar rock con un cassette pirata de Metallica. El pleito era ver quién usaba el radiecillo.

Con el tiempo a mi hermana le quedó gustando la música romántica y se olvidó del Reggae, mi mamá sigue escuchando a Jaramillo al igual que yo sigo escuchando Heavy Metal, y ahora es mi hermano quien escucha los Creedence, Jaramillo y Perales.

Pero la cosa hasta ahí va bien. El problema es que las nuevas generaciones van cambiando también.

Cerca de mi casa queda un café internet el cual es propiedad de una amiga mía. Pues un día estábamos hablando paja y en una que va y otra que viene me contó que mi sobrino de 12 años andaba descargando música. Hasta el momento todo bien. Para ser sincero yo no tenía idea de qué música escucha él pues tampoco, a pesar que me gustaría que también escuche rockcito, le he tratado de encaminar u obligar a oir nada. "Él decidirá lo que es bueno..." pensaba yo...

Pues que pasó? Resulta que mi sobrino andaba descargado música del famoso Toledo!

No en aras de crear controversia, y esperando no me pase las de un día de estos que casi me pegan en un foro nacional por según algunos, menospreciar un escritor nacional (y sobre todo de mi parte, siendo todo un wannabe...), aclaro que no es mi objetivo expresar algún tipo de rechazo o discriminación a la gente que le guste este cantante ni al mismo artista en sí. Igual a cualquiera no le puede gustar lo que yo escucho y no creo se haga un problema por eso.

Mi mayor queja es que me preocupa lo que dirán mis amigos cuando sepan que el tío metalero tendrá que escuchar reggae más a menudo ja ja.

Algo que sí me preocupa en serio y de lo que sí no creo conveniente andarse entre las ramas, es hablar del contenido que algunas canciones tienen. Y sí, aquí es donde entramos en la vieja disputa de que uno no puede hablar de contenido porque en el rock hasta le hablan del demonio chingo en carretillo y todo eso, pero siendo objetivos:

¿Es conveniente que jóvenes de edades tan cortas, escuchen canciones digamos que "pasadas" en cuanto a violencia? Y ni qué decir de una que sale diciendo algo así como " something ... in the corner smoking marihuana..." casi que cualquiera sin mucho mate entiende eso hoy en día.

Perdón pero talvez a falta de tiempo no pude encontrar letras de este cantante por ningún lado. Más sin embargo he sacado el rato para informarme, y no creo que "le pongo el 38 (revolver) en la Cara (o algo parecido)" sea una expresión que haga crecer la armonía en la cotidianidad de un grupo de niños que están como locos repitiendo y repitiendo sus canciones. Y que nadie me diga que no, porque aunque no trabajo en escuela, no sé cuantos compañeros me han llegado a comentar cómo este señor es casi "el dios del ghetto", al menos en mi quierido Guápiles. Además me he dado a la tarea de ver las complacencias de vmlatino.

Leyendo un poco me dí cuenta que el disco de este señor tiene incluso el sello de parental advisory, aunque me atrevo a suponer que incluso se lo pusieron a propósito para darle más pinta de "MALO". En fin, me preocupa que el departamento de censura de este país esté tan en pañales, pues hace un tiempo debido a un beso entre dos mujeres, sacaron del aire una serie emitida en la noche por canal 7 de la cual no recuerdo el nombre. Pero parece que estos señores no se han dado cuenta que practicamente todo el día tanto por televisión como en internet (el cual ahora cualquier niño sabe usar hasta mejor que algunos de nosotros) es sumamente fácil encontrar expresiones que realmente pueden atentar contra el desarrollo mental de niños e incluso adolescentes.

Yo sé que son etapas del crecimiento, la búsqueda de identidad y esas cosas meramente de la pre adolescencia, y talvez en un par de años mi sobrino deteste esta música como nada en el mundo, pero no es de fiar.

Conozco varios muchachitos de por estos lados que se creyeron la historia del gangsta malo y les pasó las del Quijote, y de tanta propaganda (claro está, entre otras cosas) en lugar de cabalgar y combatir contra gigantes, se roban lo que se encuentran y andan por ahí tirando balasos.

La imagen me la encontré aquí. El nombre es mera coincidencia.

9 de junio de 2010

Como otras tardes de lluvia


Hacía mucho tiempo que no te recordaba, y sin embargo hoy pensé en ti de nuevo. Después del trabajo caminé hasta en muro de piedra del hospital donde, como regularmente lo hago, me senté a ver la tarde pasar.

Hoy fue un día de esos caprichosos. La mañana estuvo tibia y seca, y el calor y el sol directo en la cara hicieron inútil cualquier intento por no sudar al mínimo movimiento. Y como casi todas las tardes de este invierno irregular, luego de pasadas las doce las nubes hicieron lo suyo y apaciguaron la luz incesante del sol, para luego de un breve instante de transición dejar caer toda su carga sobre los árboles, la gente y los techos de las casas. Apuesto a que todavía recuerdas cómo es el clima por acá.

Alcancé a sentarme en el muro poco antes que empezara a llover. La gente pasa con prisa sin importarle mucho quién tope a su lado. En estos tiempos casi nadie te vuelve a ver en la calle salvo en ciertos casos, como cuando existen deudas pendientes. Pero nunca ha sido problema para mí sentarme sin más comitiva que mis ideas locas como acompañantes impacientes, y simplemente tratar de pasar el rato en este pueblo que a veces puede hacerte ir a casa temprano de tan poco que hacer.

Juro que hoy no planeaba pensar en ti. Sencillamente te trajeron a mí en forma de recuerdos unas cuantas gotas de agua fría estrellándose en mi frente, o quizás por el contrario, ellas me transportaron a tu mundo dejando mi cuerpo ahí suspendido por unos minutos. Te prometo que no he querido hacerlo, y hasta me he estado olvidando a propósito de recordarte cada vez que escucho por ahí esa música barata.

Desde el mismo momento que esta tarde saltaste atravesando mi mirada, la cual estaba clavada en las nubes que parecían casi correr entre las montañas, y hasta este instante en el que sentado en mi casa escribo estas palabras, no encuentro el motivo o razón por el cual tuve que recordarte. Para ser honesto no es mi esmero gastar mi tiempo trayendo del pasado historias borrosas de tardes lluviosas.

Es extraño ahora tener que hablar de esta manera de ti. Hace un poco tiempo eras casi la mitad de mi existencia, pero hoy eres sólo uno de esos recuerdos que fácilmente son confundidos con un sueño muy real. Eres casi comparable a ese maldito y recurrente sueño que tuve por mucho tiempo durante mi infancia, y del que aún hoy no logro encontrar conexión o significado. Al parecer nunca fuiste lo suficientemente real.

A veces me hablan de ti y trato de no modificar el mínimo gesto en mi cara. Sin embargo nunca lo logro. Poco a poco he comenzado a meterme en la cabeza que no me debe enfadar tener que luchar contra tus fantasmas en mi habitación, y en barrio, y en mi trabajo, pero es casi inevitable ignorar sus muecas burlonas. También lentamente estos fantasmas ha ido cambiando la imagen que tenía de ti en mi memoria.

Un día de tantos iguales a este, me dio por pensar que en lugar de haberte alejado tan poco como lo hiciste, más bien te mudaste de continente, y que en alguna isla desierta del Pacífico vivir alejada de la señal telefónica y un pasado impertinente debe caerle mejor al pasar de los días. A pesar que a la gente en tu misma situación comúnmente se le daría por muerta o al menos por desaparecida, por razones faltas de importancia en otros cuentos, puedo todavía dar fe de que tú no eres el caso por más que lo aparentes y yo lo pretenda pensar. A menos claro que un fantasma (uno de tantos) sea capaz de escribir mensajes incoherentes en el facebook donde hace un tiempo me agregaste: El mismo facebook que usan muchos para mantenerse en contacto a través de la distancia con la gente que les importa.

¿Es cierto que cambiaste de número de teléfono? ¿O sólo pones a tu hermana a decirle “número equivocado” a quienes antes hacíamos eso mismo por ti? Lamentablemente comencé a pensar que la sensación que debe generar el lanzarle y lanzarle piedras a la luna, debe resultar similar a la que genera pasar varios días intentando hablar contigo. Hubiese sido mejor para ti mandarme al mismo........ muro frente al hospital a sentarme, antes que comenzar a jugar este juego del que hace uno par de partidos salimos lesionados y el cual te comento por cierto, ya no quiero jugar.
Hasta este blog ha sido parte de nosotros. Más de una vez llené espacios en este mismo sitio con palabras que pusiste en mi boca, en mi papel y en este corazón que alguna vez se las quiso creer. Y sí, te creía. Te comencé a creer incluso parte de mi vida. Pero bueno, ya que he entendido el mensaje, y ya que considero valioso mi tiempo y el tuyo, desde hoy sencillamente restaré un nombre a la lista de personas importantes en mi vida. Creo que de ciertas formas he alimentado demasiado tu ego.

Espero leas estas palabras. Sería tonto adornarme diciendo que te quiero hacer sentir mal con esto. Tómalo como quieras, es sólo que necesitaba hacértelo saber desde hace ya bastante tiempo, y dado que no hemos hablado desde aquella última vez que mil excusas me dibujaron más claramente tus pocas ganas de verme, creo esta mi única opción. Sé que has leído este blog aunque nunca has dejado un comentario ni me has hablado al respecto, aunque nunca te mencioné este secreto. ¿O pensabas que no me había dado cuenta? Sé que de vez en cuando tu fantasma principal se da una vuelta por esta página y confieso que es lo que menos he podido entender. Y aprovechando que coincidamos… Hola! Como estás? Te cuento que esta tarde ha estado más gris que de costumbre!

No logro claramente aún saber cuál posición estoy tomando con esto, o más bien, en qué posición podemos quedar, y la verdad no me importa porque desde hace ya unos días es mi simple posición y la única de la que me he enterado últimamente. Por lo tanto te invito, y así lo supongo, a hacer lo de siempre y no comentarme la tuya como lo dicta la costumbre.

Espero se acabe el invierno, o por lo menos pase una semana sin llover en este pueblo.


Y sí. Eres tú de quien hablo! Cambié ciertos detalles sólo para hacerte dudar y leer hasta el final.

7 de junio de 2010

Un Accidente hace pensar en muchas cosas



Un día como cualquiera despiertas, tomas un baño, ves la televisión, y desayunas para salir al trabajo. Talvez tus padres estaban junto a tí, o talvez tu esposa o tu novio. Pero entre las cosas más incómodas está el tratar de ver televisión mientras alguien sólo no para de hablarte. Es incómodo y sumamente molesto que al terminar la nota acerca de de la selección nacional o el cambio del dólar, no hayas podido escuchar nada debido a que esa persona al otro lado de la mesa no te dejó entender media palabra con todo lo que te decía.

Te levantas de la mesa, molesto porque a decir verdad ya estás cansado de escuchar lo que tu familia ha venido planeando desde hace meses para vacaciones, cómo su fuera tan complicado.... Te vistes de mal humor porque querías saber lo que decían en la televisión acerca de el último bombardeo en Israel.

"Qué falta de respeto..." Repites una y otra vez en tu interior con cierto grado de enfado mientras caminas a tu trabajo. Atrás quedó al menos una persona esperando darte el beso que acostumbra darte en la mañana. Sabes que mientras subes al autobús alguien está rezando como todos los días para que nada te pase en tu camino. Pero sigues molesto porque vas a pasar media mañana sin saber quién ganó las elecciones en Colombia.

El día pasa tranquilo, como cualquier otro día de trabajo. A medio día, en el trabajo, al fin pudiste ver las noticias con calma y tranquilidad con tus compañeros de trabajo, que como siempre opinan lo mismo que tú del dopaje en las olimpiadas pasadas, sin el escándalo de tu casa por la mañana.

Muertos, asaltos, juicios, accidentes, secuestros... La lista de males en este mundo es larga, pero como toda la persona normal que eres, piensa que nada de eso te pasará. Y fue así por hoy.

Saliendo por la tarde del trabajo una llamada entra a tu celular. "Casa..." Dices con evidente falta de entusiasmo. De pronto tus piernas se doblan, tus ojos salen de control y no ves más que el suelo acercándose a tu rostro en círculos. Alguien te levanta del suelo mientras te dan lago sumamente fuerte para despertarte y comienzas a tratar de recordar porqué estas en el suelo.

El olor a perfume te abre la mente. La llamada, tu casa, tu familia. Todo llega por pequeños fragmentos hasta que el rompecabezas está completo.

Corres, lloras, otra vez corres, y quién sabe cómo has llegado al hospital. Tu hermana tes espera en la entrada y sin decir nada sólo te abraza. No era un sueño. Sólo caminas al cuarto quince de emergencias mientras algo en tu interior te hace comenzar a sentir algo de culpa. Ahí está esa persona, la misma que por la mañana no te dejó escuchar cómo estuvo el concierto de Chayanne, acostada en una cama de hospital.

Sin hablarte, sin mirarte, atada a este lado sólo por unas cuantas mangueras, la persona que hoy como todos los día pedía a Dios por tu bién, está muriendo frete a ti sin que puedas hacer nada. Y comienzas a preguntarte porqué no le diste el beso de despedida de hoy por la mañana. Porqué no volviste tu mirada cinco minutos, y en lugar de emitir tu acostumbrada crítica acerca de lo que pasa en el Golfo de México, sólo escuchaste lo que alguien esperó ansiosamente contarte por varias horas. Porqué si todos en tu familia son normales le pasa eso justo a quien crees sólo siempre estará ahí.



Esto no es ficción. En días pasados un familiar muy cercano de un compañero sufrió un accidente muy grave, lo que tiene hoy a ambos en el hospital. Uno en la cama y otro a su lado en una silla.

Y aunque no sé si el anterior fue el caso o no, debemos ser sinceros y reconocer que no estamos preparados para que algo así pase. Todos estamos expuestos a sufrir un accidente. Todos.

Un día salimos de casa y no sabemos si un chofer borracho nos va a atropellar en la esquina, o si algo pasará en la carretera, o si habrá un terremoto. ¿Qué pasaría si por algo tan simple como una taza de café en el mantel fuese suficiente para hacerte salir enfadad@ de tu casa, sin saber que ese gesto poco amable sería el último que vieron en tu rostro antes de partir, antes de verte pálido en una fría caja de madera? ¿ Qué tal se sentiría tu familia si unos cuantos gritos de furia fuesen las últimas palabras que te escucharon decir antes de subirte a la moto que en la edición de la noche saldrá destrozada bajo un auto?

¿Y que pasaría si no eres tú el que muere? ¿Cómo te sentirías si eres tú quien cargará por muchos años con la culpa de no valorar algo aparentemente tan habitual e incómodo como tu familia?

La verdad el accidente de esta persona me puso a pensar en muchas cosas y no voy a mentir y decir que me ha hecho cambiar mi vida, pero creo que cosa así son las que nos hacen en realidad apreciar lo que tenemos y darle la prioridad que se merece a lo que sí es importante, como lo es nuestra familia.

Ahora sólo queda apoyar lo más posible, y esperar que sobreviva.




4 de junio de 2010

Tortuguero!!! (Ahora sí)

La verdad la verdad pues la tecnología me come a veces je je, y demostrado quedó al postear según yo un montón de fotos que no servían... Creo que fue por haber cambiado de plantilla (por cierto, cambié de plantilla... : l ) Pero bueno, la cosa es que acá están de nuevo las fotos de la escapadilla que me eché a Tortuguero! Lo malo es que como ahora temprano me volé el post, me tocó escribir todo de nuevo.



Aquí en el bote. Es como una hora desde donde lo deja a uno el bus, o donde se deja el carro. La gente que viaja por primera vez como que no se siente a gusto con el movimiento del bote pero es cuestión de acostumbrarse nada más.



Estas raices están a las orillas de la laguna y los canales. Están expuestas porque la marea constantemente cambia el nivel del agua.



Este es mi sobrino apuntado a la expedición que nos pegamos depués de llegar.



Después de caminar por un rato nos encontramos con este canal metido en la montaña. Por ahí un día publiqué un cuento corto inspirado en este mismo lugar. Bonito verdad?


Por aquí unos turistas disfrutando de la vista. Creí que se iban a asustar más al encontrarse un nativo sacándoles fotos en media montaña ja ja.



A media montaña nos encontramos esta planta blanca. Medio exótica verdad?



Lo que se observa al fondo es la laguna de Tortuguero. Aunque en realidad no es una laguna. Es la unión de varios ríos que van a dar juntos al mar y formar ese cauce tan ancho.




Dado que sólo por agua se llega pues no hay más con motor que los botes y un cuadraciclo del ice.
La única opción si no se quiere viajar en bote es tirarse al agua a nada con los amistosos lagartillos je je.



Aquí está otra vista. Detrás mío está el rancho donde nos quedamos. En la noche fuimos pescar pero no es muy buena la pesca ahí. Lo que sí es fácil de agarrar es un piquete de zancudo!



Este loro se robó el show. Casi le enseño a decir "viva la liga" ja ja. En este rancho nos quedamos.




Aquí una gente que pasamos en pleno camino al pueblo (o en pleno río, o más bien en plena laguna. Bueno no sé). Aunque no se aprecia del todo claro, al lado izquierdo de la chavala de blanco va un perro. Claro... iba como un bistec de ratón el pobre, sólo nervios ja ja



Este tractor está en el centro del pueblo. Según escuché está ahí desde hace más de cien años. Al parecer para ese entonces unos alemanes sacaban madera de ahí y la llevaban flotando hasta Limón donde la procesaban y la enviaban a Europa.




EL pueblo es una franja de aproximadamente cien metros de tierra rodeada de agua. Por eso le dicen barra también. Por un lado está la laguna y por el otro el mar. ¿No está tan mal la cosa verdad? El mar ahí es medio peligroso así que no recomiendan mucho entrar. La desembocadura de la laguna queda como a dos kilómetros de ahí. En esta misma playa es que llegan todos los años a desovar las tortugas verdes.



Y como el wila es medio cabezón no me quedé con las ganas y metí las canillas al agua.



Lo que a lo lejos era sólo una mancha negra sobre el océano estaba de pronto sobre nosotros y como es habitual por estos lados llovió y llovió y llovió el resto del día.



Aquí yo jugando de pirata con el loro al hombro. Pucha más abusado, hasta me mordió cuando me lo quise quitar de encima. Casi casi se gana que lo hiciéramos en sopa.



Para salir de Tortuguero, dado que estábamos un poco lejos del pueblo, tuvimos que regresar para tomar el bote de salida. Así se ve desde media laguna.



Aquí un atracadero.



Ahora una vista desde el parque del pueblo.




Estos enormes pájaros están en el mismo parque. Que dicha que a esa lapa no le dio por subírseme al hombro también ja ja



Y bueno. hora de zarpar. Así se veían desde el agua.



Creo que estas eran las más bonitas. Espero les haya gustado. Si estas tampoco se ven me mandan un comentario. Y si sí se ven, pues están en todo su derecho de comentar también.

Pura vida!


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